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brillante coro de asaltantes y excelente libreto de la mojigata
Murgas dominaron la escena
| >> Lunes 2 de Marzo de 2009 |
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Asaltantes con patente y La Mojigata marcaron los puntos altos de la noche del viernes, con recursos
diferentes y seguramente expectativas distintas en el Concurso. |

Asaltantes con patente cantó una sublime despedida. |
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La ganadora del Carnaval 2007 brilló coralmente una vez más con fantásticos solistas y una batería que maravilló con sus ejecuciones, a diferencia de La Mojigata, murga que plantea un coro con menores recursos comunicativos, pero parte de un libreto coherente, desafiante y sustancioso, elemento que Asaltantes presenta de manera menos elogiable.
Si bien las virtudes corales son menores, la murga utiliza una musicalidad intensa que define el ritmo de un espectáculo que bombardea al espectador con señales, palabras, movimientos e imágenes que parten muchas veces del absurdo, pero que vistas en el relato son una forma inteligente de desafiar al espectador en cuanto a la comprensión de la propuesta.
La Mojigata utiliza palabras subordinadas a situaciones anteriores, que a su vez son frases dependientes de lo anterior, que resultan conceptos subordinados a los que acaban de pasar, y que parten de una raíz conceptual: los dobles discursos y las formas en las que transamos los individuos con el paso del tiempo.
Y en ese paso del tiempo están las formas y modales con los que estamos dispuestos a transar en la acción o el pensamiento, constituyendo al discurso de la murga en una mirada universal que tiene como centro de atención al individuo, siempre radiografiado con una mirada pesimista.
Criticamos al patrón pero nos viene bien el aliento de los piratas cuando llegan a invertir, discurseamos revolucionariamente en un tiempo pasado y hoy aquellas banderas las flameamos con los problemas sindicales menores, criticamos al consumo y compramos championes con lucecitas, o salíamos a la paliza en vacaciones y hoy nos achata el confort, son sólo un resumen de imágenes que parten de ese doble discurso con el que la murga diagnostica nuestra mente de manera ácida, y que tampoco tiene contemplaciones, incluso, cuando se mete con políticos y sus ambiciones de antes y de ahora.
Independientemente del quien, la murga propone al ser humano como víctima de esa negociación de principios, y se cuestiona, tal vez, algunos procedimientos elegidos por ellos mismos a la hora de proponer un espectáculo, donde la masividad pudo operar como tentación para negociar esos lenguajes de otrora.
La murga se mantiene distante, fría, íntima. No te deja entrar, no te deja reírte, no quiere que la aplaudas, o al menos te propone la incomodidad de que si te tomás esa licencia, el tren de contenidos pasa por arriba, y podés quedar pagando en ese inmenso universo de señales y símbolos.
ASALTANTES
Como señaláramos, los medios de Asaltantes no son el punto que más entusiasma, especialmente por la temática elegida a través de sus personajes y cuentos, y más aún en base a las expectativas de uno de los más hábiles creativos para proponer metáforas y sutilezas, como es Jorge Medina.
Aún dentro de un planteo entretenido, divertido, y ágil en su interpretación, las esquinas “diversidad”, “los emos”, el salpicón y “la bipolaridad” alternan buenos pasajes con momentos de menor valor, que se potencian por un sonido al que los conceptos y valoraciones difícilmente podrían explicarlos. Diremos pues: placer. El resultado final de la murga resultó ampliamente satisfactorio.
COLOMBINA CHE
La murga timbera Colombina Che descendió su rendimiento general en la noche del sábado, evidenciando que las virtudes de actuación superan a los méritos de la propuesta, que en una primera rueda habían dejado la impresión de partir desde un mejor lugar textual.
El espectáculo, sin embargo, alcanza momentos muy efectivos, que parten de recursos un poco comunes en cuanto al juego de opuestos en el cuplé “La suegra”, en el que se destaca el contrapunto realizado por los actores Pedro “Cacho” Denis y Lidia Chipas.
Dentro de la propuesta “Somniloquía”, resulta un punto alto el cuplé “La inseguridad”, libretado por Marcel Keroglian, en la que el actor Agosto Silveira caracteriza a la ministra Daisy Tourné, en una de las más logradas intervenciones individuales del concurso.
Pese a disponer de un coro caracterizado por buenos cantantes, el espectáculo recarga los parlamentos, quitando lucimiento también a una de las mejores baterías de la categoría. |
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