La mesa de los impensables

ESCRIBE: Julio Lara (Senador del Partido Nacional)

 

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Poco más que un adolescente, cuando comencé a interesarme por la política de mi país, ya deslumbrado por la figura de Wilson Ferreira Aldunate, me descubrí oyendo hablar a mis mayores sobre un tema al que la población no estaba acostumbrada o, acaso, del que nunca antes había escuchado: la reelección presidencial. Eran aquellos otros tiempos, en los que la violencia política campeaba en el país y las instituciones comenzaban a debilitarse.

Pero el presidente Jorge Pacheco Areco había instalado entre los uruguayos un debate que afortunadamente los propios uruguayos supieron resolver en las urnas, según todas sus tradiciones democráticas: le dijeron NO rotundamente a toda pretensión de continuidad. Pero si aquella idea había sido profundamente desafortunada, más lo fueron los herederos de tan funesta maniobra, los mismos que meses más tarde contribuyeron a la desestabilización institucional, clausurando el Parlamento y proclamándose los salvadores de una patria que les había dado la espalda.

La dictadura duró doce de los años más preciados de mi vida, pero la lucha del pueblo acabó finalmente con ella. A Wilson le costó un larguísimo exilio y luego meses de prisión, como a tantos uruguayos que debieron padecer cárcel, tortura, exilio, la muerte incluso.

Treinta y siete años pasaron desde aquel intento de reelección, y por ingenuo que fuera, aseguro que nunca en todo este tiempo, ya desde el llano, ya desde mi tarea como legislador, supuse que volvería a escuchar del tema, pensar que a alguien se le ocurriría plantearlo en el escenario electoral, dudar de que nuestro sistema político había olvidado para siempre semejante desacierto.

Pero me equivoqué.

Las dificultades del partido o de la coalición gobernante -¿alguna vez se pusieron de acuerdo en la clasificación?- a la hora de elegir su próximo candidato presidencial, ha llevado a un grupo de ministros a impulsar la reelección del Dr. Tabaré Vázquez, no se sabe con certeza si para detener el irresistible ascenso de José Mujica en el próximo Congreso del Frente Amplio, o porque abrazan la idea de que no tendrán otro candidato mejor para enfrentar los deseos de cambio que viene evidenciando la población. Pero lo único cierto es que sí: ahí está el tema, sobre la mesa de los impensables: volví a escuchar la palabra "reelección". Como en los tiempos de Pacheco. Y de su sucesor. ¿Quién será el Bordaberry de Vázquez?