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Ratificación de valores y principios

OPINIÓN | Por Edison Rijo - Ex diputado del Partido Colorado

 



Capítulo 1 - SEGURIDAD

Uruguay no puede ni debe reiterar el problema carcelario como preocupación permanente y única.

Advertimos en varios artículos el riesgo cierto y a corto plazo de las carencias y mayúsculos problemas estructurales y de servicios que generarían atentados y enfrentamientos con resultados lamentables.

No nos ruborizamos al admitir que este problema es anterior a la llegada al gobierno del Frente Amplio.

Señalamos también que ningún ministro del Interior tuvo un apoyo político y presupuestal como el brindado al Sr. Eduardo Bonomi.

Los informes técnicos del Dr. Álvaro Garcé y los dos del comisionado de Naciones Unidas, Sr. Manfred Nowak, constituían fundamentos y advertencias al serio problema: el hacinamiento, los riesgos derivados y una corrupción difícil de detectar, pero que existe en el propio instituto policial.

Agudiza el problema la increíble omisión del Poder Legislativo al dilatar la imprescindible "reforma del Código del Proceso Penal".

Es impostergable transformar el actual proceso inquisitorio y legalizar el proceso acusativo.

Nada impide que la administración de las cárceles no dependa más del Ministerio del Interior y se le adjudique al Ministerio de Educación y Cultura o se cree un organismo especializado.

Opciones, el Uruguay las tiene. No se puede seguir en esta pasividad cuando el problema se visualiza y reitera con consecuencias dramáticas.

Capítulo 2 - PROBLEMAS EDUCATIVOS

También debemos asumir que resulta inaceptable que se postergue la refacción de locales educativos, cuando existieron U$S 300.000 disponibles que no se ejecutaron por la incapacidad de las jerarquías respectivas.

Capítulo 3 - SALUD PÚBLICA Y PRIVADA

Los problemas subyacentes en salud pública y privada, con homicidio, mala praxis, inutilización de tomógrafos, ambulancias y equipos de resonancia magnética por falta de personal idóneo para su manejo son indefendibles.

Estas obligaciones y deberes son imputables al gobierno. La sociedad no debe ser rehén de problemas sindicales - cualquiera sea su nivel- ni de manifiestas ineficiencias.

Capitulo 4 - CONCLUSIÓN

En el siglo XXI es inadmisible y reprobable todo comportamiento que no sea participativo, lúcido y de buena fe en defensa y prevención del interés general de la sociedad.

Fundamentos y bases de todo Estado de derecho, en el planeta, son seguridad, educación y salud. Admitamos pacíficamente estos valores y actuemos con eficiencia, superando cualquier división ideológica y/o política si aspiramos a preservar la democracia en Uruguay.