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El embargo de EE.UU. a Cuba cumple medio siglo

OPINIÓN | Francisco Forteza - Agencia Ansa

 


En 1962, Estados Unidos oficializó un embargo a Cuba para "detener el avance comunista" en América y esta semana, 50 años después, se opone a que La Habana asista a una conferencia en Colombia como señal de que "nada cambió".

Aunque la realidad parece indicar más bien que "todo ha empeorado", en cuanto a la medida, que los cubanos califican de bloqueo y que, de manera evidente, no pudo conseguir sus fines. Esta semana se cumplió el medio siglo desde que el presidente demócrata John F. Kennedy oficializó la entonces "nueva política" sobre Cuba, iniciada por el republicano y general Dwight Eisenhower, su antecesor en la Casa Blanca. Kennedy decretó una proclama, la 3447, que apoyó las "sanciones económicas" a Cuba, justificándolas con las nacionalizaciones de firmas estadounidenses llevadas a cabo por el gobierno encabezado por Fidel Castro desde 1959 a 1961.

Este lunes, en Washington, Willian Ostick, portavoz del

Departamento de Estado para América Latina, reiteró el "veto" de su gobierno para la asistencia de Cuba a la Cumbre de las Américas, prevista para abril próximo en Bogotá, Colombia. Ostick contestó así a la demanda de la cumbre del Alba, una agrupación surgida en 2004 en La Habana que reúne a Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, entre otros países de la región. El Alba sostuvo que Cuba debía ser invitada a la cumbre auspiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA), que desde su fundación en 1948 es el centro del llamado sistema interamericano, con sede en Washington.

Como en los tiempos de Kennedy, el gobierno del también demócrata Barack Obama acusa a las autoridades cubanas de rechazar conceptos democráticos y violar derechos humanos individuales.

La Habana, por su parte, sostiene que Estados Unidos es un imperio que, además de violar derechos humanos, también transgrede los de los pueblos. En los 50 años transcurridos solo un presidente de Estados Unidos, el demócrata James Carter, pareció moverse hacia un "mejor trato" hacia Cuba. Durante su mandato en la década de los años 70 se fundaron oficinas mutuas en las dos capitales para poder "hablar directamente", aunque sin representatividad de embajadas, retiradas a inicios de los 60.

Ese "acercamiento" -si así puedo llamarse-, murió al nacer a partir de conflictos coyunturales.

Si algo ha cambiado en el conflicto, no ha sido precisamente a favor de Estados Unidos. Hace dos décadas el mundo comenzó a demostrar su desacuerdo con el "embargo" o "bloqueo". En 1992, en medio de la timidez por enfrentarse a una potencia mundial, los países representados en la Asamblea General de la ONU emitieron 59 votos de condena a la acción, con 3 en contra y 71 abstenciones. En 2011, 186 naciones votaron contra la medida estadounidense en esa asamblea tras 20 años de ascenso paulatino. En términos reales, Washington no pudo lograr ni un solo objetivo con su medida.

Este mes, el presidente cubano Raúl Castro subrayó en una conferencia comunista que en Cuba no se permitirá el multipartidismo, porque ello sería admitir a "partidos del imperio" internamente. Por su parte, el ex mandatario Fidel Castro, que enfermó gravemente en julio de 2006 y dejó sus cargos oficiales por ello, reapareció, saludable, en una reunión en la cual presentó dos volúmenes de sus memorias.

Fidel subrayó, en conversación con los asistentes a la presentación transmitida por la televisión local, que "Obama ya no manda en Washington". Le recordó además a la Casa Blanca que "los tiempos cambian" cuando vaticinó que el presidente venezolano Hugo Chávez, un declarado contrincante de Washington, no será derrotado en elecciones "jamás", porque "ayuda a los pobres".