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Una cuestión de prioridad total
| OPINIÓN | Edison Rijo - Ex diputado del Partido Colorado |
El grave problema de la Salud obliga al gobierno a la adopción de urgentes investigaciones. Paralelamente viene actuando la Justicia, que ya decretó tres procesamientos. En atención a lo trascendido, pareciera inminente la realización de careos entre el subsecretario de la cartera, Dr. Leonel Briozzo, el Dr. Patritti, jefe de unidad de cuidados coronarios del Maciel, y el Dr. Raúl Gabús, director de dicho nosocomio.
Las competencias y facultades del Poder Judicial tienen fuente constitucional. Nadie está exento de su contralor.
El sistema mutual, el Fonasa y Asse son responsables de los servicios que prestan.
La asistencia técnica, los servicios, análisis, control de resultados, expedición de medicamentos, internación y altas son obligaciones indelegables de los centros asistenciales.
Idéntica calificación para los servicios de limpieza, alimentación y vigilancia.
La sociedad contribuye, como corresponde, para solventar servicios tan esenciales.
Con ligereza se prescindió de una asistencia ejemplar como la que brindaba la Caja Notarial. Internacionalmente se valorizaba su funcionamiento. Al Estado no le ocasionaba gastos. Estos argumentos, incontestables, fueron desoídos.
El capricho y la incapacidad de los sucesivos titulares de esa secretaría ministerial son responsables de este error.
Pretender igualar hacia abajo es propio de quienes se definen como socialistas.
El Batllismo, por su filosofía social-democrática, nunca admitió esa confusión de valores y principios.
No se puede aceptar en silencio que a los famosos "NI-NO" se les asista mensualmente sin la exigencia de contraprestación alguna.
Menos consentir que esos beneficiarios (clientela electoral) rechacen con irresponsabilidad el ofrecimiento de plazas laborales.
Tampoco puede continuar la política de aumentos salariales sin vincularlos a la productividad.
El Pit-Cnt de este tema no habla. Solo le preocupa la anquilosada teoría de la lucha de clases y participar en el organigrama de la administración.
Por encima y al margen de la mayoría parlamentaria del Frente Amplio en el plano nacional y en el departamental en Montevideo y en alguna otra intendencia del interior, la oposición no ha sido capaz de adoptar una línea antagónica, definida, persistente y lúcida en casi ninguno de los grandes temas nacionales.
Futuro electoral pesimista pronosticamos si no se corrige este comportamiento.
Ni el Partido Nacional ni el Colorado Batllista ni el Independiente pueden aspirar racionalmente a un crecimiento electoral si no modifican con prontitud y eficacia sus conductas partidarias.
Cuando se prueban homicidios cuyos sujetos activos son enfermeros de CTI. Cuando fracasa estrepitosamente la supervisión técnica de los internistas de piso (en conductas y/o impericias próximas a la complicidad) que originan un desprestigio a nivel mundial.
Existen importantes equipos técnicos de avanzada que no se liberan ni se ponen en funcionamiento (por ejemplo, de resonancia magnética, que no se utilizan por falta de operadores), ambulancias que no circulan por falta de choferes.
El cúmulo de denuncias (de mala praxis) ha determinado que médicos, anestesiólogos o instrumentistas calificados, opten por la disolución conyugal o acudan a instrumentos legales análogos para salvaguardar su responsabilidad patrimonial.
El auge de los contratos privados de salud es una realidad. Celebramos que existan familias que puedan resguardar su atención médica con esas fuertes erogaciones.
Los partidos políticos que comienzan su movilización no dan señales ni han publicitado en sus programas que se le atribuya la importancia al tema y se reconozca el calamitoso presente del sector de la Salud.
Sorprende que la Organización Panamericana de la Salud, la Facultad de Medicina y la Escuela de Enfermería no hayan emitido comunicados, advertencias ni recomendaciones al espectro médico, técnicos, instrumentistas, enfermeros y licenciados.
Pareciera imprescindible que se insista en el juramento hipocrático que han debido cumplir dichos funcionarios y que deben aplicar en el ejercicio de su actividad profesional.
El insistir en que la tasa de mortalidad infantil siga descendiendo en todo el territorio nacional.
Cualquier gobierno futuro, sea del signo que sea, tiene la obligación ética y política de priorizar la defensa de un valor esencial como la salud pública.
Uruguay fue pionero en ese tema y por lo mismo gozaba de un bien ganado prestigio.
Reconquistar estos valores para protección de los ciudadanos es una causa nacional que no admite postergación.
Una excepción que debe subrayarse y que nos congratula la constituye el hospital de Tacuarembó. Bajo la dirección del Dr. Ciro Ferreira y el apoyo de funcionarios y usuarios, brinda una asistencia digna, profesional y con logros importantísimos.
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