Es necesario aumentar la vigilancia del mar territorial

Nuestra opinión

 

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Entre quienes formarán parte del gobierno electo existe la firme convicción de que Uruguay debe incrementar sensiblemente su presencia en el mar territorial a efectos de desarrollar una acción disuasiva que evite el ingreso de quienes vienen a pescar a sus aguas territoriales. Este aspecto cobrará mayor dimensión cuando la ONU oficialice la extensión del mar territorial tal como fuera oportunamente planteado por la Administración saliente en base a un largo trabajo que ya lleva varios años.

Un equipo que trabaja en la transición que se viene procesando entre el gobierno del presidente Tabaré Vázquez y el de su sucesor, José Mujica, analiza realizar un mayor despliegue militar sobre la plataforma continental marítima con el objetivo de marcar la soberanía y preservar los recursos naturales que allí existen y así disuadir a los que quieran apropiarse de las riquezas del país.

El control debería realizarse sobre las 350 millas marítimas que van desde el límite del Chuy hasta Punta del Este y constituyen la denominada plataforma continental. Los expertos en el tema advirtieron que para controlar esa franja es necesario un despliegue de la Armada diferente al que se tiene ahora, e inclusive, con el apoyo de la Fuerza Aérea.

De acuerdo a lo informado por una nota documentada publicada por Ultimas Noticias en su edición de ayer, una posibilidad para hacer valer la soberanía puede ser la adquisición de una embarcación especial.

Algo así como una “patrullera oceánica” que puede ser usada también en conjunto con los países de la región como Argentina y Brasil como mecanismo válido para abaratar los costos del operativo.

Si bien el valor financiero que significa para Uruguay la aplicación de este proyecto es considerado alto, en comparación con los resultados que puede traer en términos económicos se justifica ya que cuando se encuentra un pesquero -por casualidad- dentro del mar territorial, al país le sale más caro descargar la materia prima que lleva en sus bodegas y ponerle la multa que desarrollar un patrullaje preventivo.

Otro mecanismo que piensan aplicar las autoridades son los vuelos de disuasión por parte de unidades de la Aviación Naval o de la propia Fuerza Aérea.

Esta idea de ejercer la soberanía más allá del horizonte terrestre no es nueva en el entorno del mandatario electo.

El senador de la Cap-L, Eleuterio Fernández Huidobro, advirtió varias veces acerca de la falta de control que tiene Uruguay a nivel de su mar territorial. Así expresó en sus columnas en varias publicaciones al apuntar que en tan vasto espacio y a diferencia del área continental de la República, la presencia del Estado y la representación de nuestra soberanía sólo la ejercen la Armada -hoy muy menguada- y la ausente Marina Mercante Nacional de la que a duras penas sobrevive la flotilla pesquera (también en crisis).

Aún está en trámite ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) una solicitud formal presentada por Uruguay ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental para ampliar su zona marítima de 200 a 350 millas náuticas, afirmando sus derechos exclusivos sobre esta zona económica, con la perspectiva de explotar aún más los recursos ictícolas y descubrir posibles yacimientos de gas y petróleo.

La prolongación del mar territorial aumentaría el territorio marino en 103.000 km2, que sumados a los actuales 120.684 km2, superarían en 45% la superficie terrestre del país.

El reclamo se ajustó a los requerimientos de la Convención de Derechos del Mar de la ONU, de 1982, y se basó en mediciones de profundidad y geofísicas realizadas por la Armada para determinar el alcance de la plataforma submarina.

La Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar rige las potestades de los Estados sobre los respectivos territorios marítimos, lo cual permite extender los derechos de soberanía nacionales ampliando a 350 millas náuticas la Zona Económica Exclusiva de jurisdicción nacional, e incorporando al patrimonio nacional importantes recursos marinos, como por ejemplo, los recursos minerales y pesqueros presentes en la zona.

La presentación formal que hizo Uruguay coincidió con los planes de búsqueda y exploración marina de eventuales yacimientos de hidrocarburos en la llamada Cuenca Punta del Este, en el océano Atlántico, donde se considera que existen depósitos de gas y petróleo.

Así las cosas, no cabe más que respaldar esta iniciativa de aumentar el control militar del mar territorial porque si bien Uruguay es un país que habitualmente ha mirado poco hacia su rico litoral marítimo, es hora que esa visión cambie y se ejerza un cuidado más estricto de un área que es mucho más grande como el territorio terrestre que tiene el país.