| |
Un acuerdo
que habla bien
del presidente
Cambiar
tamaņo |
|
Si bien todavía no se ha dado a conocer la nómina completa de nombres que aportará la oposición para ocupar cargos en los directorios de las empresas públicas, el lunes por la tarde se selló en el Palacio Legislativo un compromiso que no se lograba desde el primer gobierno de Julio María Sanguinetti (entre 1985 y 1990). En el acto que contó con la presencia del propio presidente José Mujica, del vicepresidente Danilo Astori y de los dirigentes opositores Jorge Larrañaga, Pedro Bordaberry y Pablo Mieres, gobierno y oposición firmaron una declaración de siete puntos donde expresaron su “beneplácito” por los avances en materia de medio ambiente, energía, seguridad y educación.
En la instancia se estableció también que dichos acuerdos serán “bases importantes para la generación de políticas públicas” y para “definir rumbos que trasciendan los períodos de gobierno”. La intención es utilizarlos como plataforma para desarrollar “planes sostenidos y aplicables”.
Por otra parte, la integración en la Corte Electoral, el Tribunal de Cuentas y la Junta de Transparencia fue calificada como “un paso muy importante para fortalecer el sistema democrático y la transparencia de la gestión de gobierno”. En cuanto a la integración de la oposición a las empresas y organismos públicos, se espera que potencie “las funciones de administración, dirección y control y permita viabilizar las iniciativas de los distintos actores” del sistema político.
No hay dudas que este entendimiento demuestra que cuando existe disposición de una y otra parte, se pueden alcanzar acuerdos que beneficien al país. Pero más que nada, lo que debe resaltarse en este caso es la firme disposición del presidente Mujica a integrar a los directorios de los organismos estatales a representantes de la oposición en el entendido que su participación en el desarrollo de la gestión mejora los controles y ayuda a que sea más transparente. Además, la actitud del mandatario implica un gesto de buena voluntad, que como él mismo dijo, deja claro que el Estado no es territorio que debe ser ocupado por las fuerzas que resulten vencedoras en la elección nacional. |
|