Una urgente solución para la crisis carcelaria

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La madrugada pasada la capital del departamento de Rocha amaneció estremecida por la trágica noticia que doce reclusos de la cárcel departamental fallecieron a causa de un incendio que consumió todo lo que encontró en el bloque N° 2 del centro penitenciario, donde se alojaban 20 personas. En el episodio, otros ocho presos resultaron heridos de gravedad y fueron derivados a centros de salud de Montevideo, Maldonado y Rocha.

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, afirmó que días pasados se había manejado la posibilidad de eliminar la cárcel rochense y trasladar a sus 151 presos a otros centros de reclusión del país, lo que estaba previsto que sucediera el próximo mes. Esta postura fue también ratificada por el subsecretario de Interior, Jorge Vázquez, quien afirmó que "la cárcel de Rocha está destinada a desaparecer".

Por otro lado Bonomi aclaró que no le corresponde a Interior determinar la existencia o no "de demoras" en la respuesta policial y aclaró que de acuerdo al informe presentado por peritos de Bomberos, la guardia carcelaria actuó rápidamente.

El episodio ocurrió un día después de que el Senado difiriera para la semana próxima la aprobación de la ley de Emergencia Carcelaria, a través de la cual el gobierno del presidente José Mujica pretende atacar el problema de la superpoblación en las cárceles del país.

Es que tanto en el gobierno como en la oposición existe la plena convicción de que el problema de la superpoblación carcelaria requiere de un abordaje directo e inmediato, ya que no es posible que los centros de reclusión sigan en la situación de superpoblación que enfrentan ya que la tragedia ocurrida en Rocha tuvo un antecedente el año pasado, cuando murieron cuatro reclusos del Complejo Carcelario de Santiago Vázquez, por la misma causa. Y nada indica que si las cosas no se corrigen en un corto plazo, en los próximos meses no se deba lamentar una situación similar en otro centro de reclusión del país que se encuentre con una población carcelaria muy superior a la que está acondicionado para aceptar.