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Otro problema
que se intenta
solucionar con
un paro
Cambiar
tamaņo |
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Funcionarios docentes y no docentes del liceo N° 13 del barrio Maroñas resolvieron realizar ayer un paro activo a partir de las 8 horas, lo que implicó que durante toda la pasada jornada no se dictaran clases en ese centro de estudios.
La medida fue adoptada en asamblea celebrada por los funcionarios de la institución, con el explícito respaldo de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria de Montevideo (Ades), y como consecuencia de lo que consideraron una situación de “riesgo en la integridad física y moral para estudiantes y del personal adulto”, luego que un estudiante de primer año, de tan solo 13 años de edad, ingresara al liceo con un revólver calibre 22.
El gremio reclama que se provea “de inmediato” un funcionario policial del servicio policial 222 para realizar las tareas de contralor el acceso al liceo, y que se contrate personal para que cumplan funciones de recepción y portería.
El episodio que desató las medidas de lucha ocurrió el pasado lunes 7, cuando un menor de 13 años ingresó al aula con un arma que estaba cargada y “alardeó” con otro chico mostrándosela, aunque sin actitud amenazante. El otro menor se asustó y le comunicó el caso a un funcionario policial, quien procedió a detener al otro jovencito y lo condujo a la Seccional 16 para esclarecer los hechos. Horas más tarde, el menor fue entregado a sus padres. Nadie puede negar que es por demás preocupante la presencia de un arma en un instituto educativo, más aún si se toma en cuenta que fue en ese liceo donde años atrás otro menor hirió de bala a la estudiante Fiorella Buzeta, quien quedó paralítica como consecuencia del ataque. Pero el asunto es que de un tiempo a esta parte, en enseñanza secundaria los reclamos siempre parecen terminar en medidas de fuerza cuando las autoridades no atienden de inmediato los asuntos que se les plantean. Y ese no es un buen camino, ya que en el caso del liceo 13 a la conmoción que ha implicado el hecho de que un alumno ingresara armado, debe agregarse ahora el paro docente. Y mientras todo esto se decanta, el alumnado sigue perdiendo días de clase, lo que indudablemente afectará su año curricular, porque es evidente que lo que se ha perdido, no se recuperará. |
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