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Alimentación a corregir
Cambiar
tamaņo |
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Hace algunas horas el director de Salud, Jorge Basso, se lamentó por el elevado porcentaje de uruguayos -más del 50%- que padece trastornos, de distinta entidad, derivados de la obesidad. El dato se vincula a la inquietud que impera en el Ministerio de Salud Pública por los problemas que, con raíces en una alimentación deficiente o errónea, aquejan a un importante sector de la población.
Como reacción contra esa situación, la cartera ha elaborado un estudio en el que se analiza cuidadosamente el panorama de los hábitos alimenticios uruguayos, las comidas que predominan según zonas o edades y el régimen de distribución que siguen. Para el Ministerio, “la inequidad y la exclusión social” es un motivo de déficit sanitario, pero además lo es “una globalización que prioriza la dieta universal sobre correctas especificaciones locales”.
Ahora las autoridades tienen la intención de neutralizar esos efectos con una amplia difusión de cuáles son los alimentos adecuados y con qué frecuencia deben ser ingeridos. Lo demás corre por cuenta de los receptores, que aceptarán o no dichas sugerencias para privilegiar su paladar o su calidad de vida.
Corresponde señalar como muy positiva esta preocupación del Ministerio. No sólo por su intención de tutelar la salud del ciudadano -su función primordial como ejecutor de las políticas del sector- sino también por la de abatir los enormes costos generados por el crecimiento exponencial de afecciones derivadas del consumo insuficiente, excesivo o equivocado de alimentos. Como en anteriores campañas sanitarias, corresponde a la población escuchar y actuar en consecuencia. |
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