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Los policías no deben parar
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tamaņo |
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Convocados por la Coordinadora Nacional de Sindicatos Policiales (Conasip), numerosos efectivos no tomaron, en la víspera, las horas extras que se les asignan bajo el régimen conocido como "del artículo 222".
Otro amplio número de ellos, que responde a una agrupación sindical más moderada, no acompañó la medida y contribuyó a que el Ministerio del Interior pudiera minimizar los perjuicios derivados de la ausencia de los movilizados. Tiempo atrás, por esta misma causa la cartera debió recurrir a la Guardia de Coraceros para cumplir tareas que debieron haber cumplido los habituales agentes ejecutivos.
Aunque esta vez los involucrados recurrieron al tecnicismo de no aceptar horas a las que no están obligados, la realidad es que la presencia policial siempre es necesaria y por algo se recurre al sistema "del 222". La demanda de vigilancia es superior a la oferta y no queda otra solución, por ende, que hacer trabajar más al que ya ha cumplido con su horario.
De manera que, desde el punto de vista de su aporte a la sociedad, el policía que rechaza horas extras produce el mismo efecto del que no concurre a su cotidiano puesto de trabajo. Por lo tanto, esos funcionarios, sea que estén cumpliendo el 222 o los servicios comunes, muy flaco favor hacen a la seguridad de las ciudades. Hace algunos días, desde esta misma página se encomió el acierto de la ministra Tourné al recordar a los efectivos que las leyes les prohíben hacer huelga. Esas palabras tenían vigencia ayer y la seguirán teniendo ante posibles nuevas movilizaciones policiales. |
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