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Un crimen que a todos afecta
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tamaņo |
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Un agente policial que, vistiendo su uniforme y portando su arma de reglamento, se encontraba en la zona de Carrasco, enfrentó a dos sujetos que al parecer intentaban robar en una vivienda. En esas circunstancias, uno de los malvivientes no vaciló en disparar sobre él. Fueron inútiles los esfuerzos realizados para salvar la vida del policía, cuyo nombre ingresó en la -por desgracia- extensa nómina de los caídos en defensa de la ley.
El tema está muy lejos de ser ajeno a cada uno de los ciudadanos uruguayos. Estos, con mayor frecuencia de la deseable, asisten al asesinato de trabajadores que con legítimo derecho rechazan la pretensión de que se les despoje del fruto de su esfuerzo y ahorro cotidianos.
El episodio viene a confirmar la razón de ser de un debate sobre seguridad pública que desde hace mucho está instalado entre los ciudadanos. También pone un punto de inflexión en las relaciones entre el Ministerio del Interior y su personal ejecutivo en momentos en que este pide, junto a mejoras salariales, las de las condiciones de trabajo.
Pero además -y no es algo menor-, este crimen replantea la posibilidad de que toda persona, en cualquier momento y lugar, se vea envuelta en una situación de este tipo. Se reclama, cada vez que ocurre, aumentar las penas y hacer que la Justicia sea más severa con los infractores, pero al final se opta por volver a apostar por los mecanismos en vigencia.
Nada, lamentablemente, devuelve las vidas perdidas en este camino, pero toda la sociedad espera que los actuales esfuerzos que el gobierno realiza en pro de la seguridad den frutos a la mayor brevedad posible. |
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