|
EN LA ACTUALIDAD SE ATIENDE A 158.400 PERSONAS
Descendió 30% número de
usuarios del Inda este año
|
Entre diciembre de 2009 y junio de 2010 alrededor de 69.000 personas dejaron de utilizar los programas de atención alimentaria que brinda el Inda. En tanto,
el instituto proyecta crear
en 2011 un plan de alimentación para Ciclo Básico de Secundaria. |

Director. Luis Álvarez explicó el presente y futuro del Inda. |
|
La cantidad de personas que reciben asistencia alimentaria a través de los programas del Instituto Nacional de Alimentación (Inda) disminuyó en el entorno del 30% desde final del año pasado hasta junio de 2010. Mientras en diciembre de 2009 la suma total de beneficiarios era de 227.400, en la actualidad esa cantidad es de 158.400, lo que representa 69.000 usuarios menos.
El Inda lleva adelante seis programas, entre los que se encuentra uno de los más tradicionales, el Sistema Nacional de Comedores (SNC), al que asisten 15.000 personas en los 62 servicios que existen en todo el país, en Montevideo administrados de forma directa por el instituto y en el interior por medio de las intendencias municipales y las juntas locales. Este programa cobró vigencia en 2002, durante la crisis, con el objetivo de atender a los sectores más vulnerables y a inicios de 2005 tenía 20.000 beneficiarios.
En tanto, otro de los programas que en la actualidad tienen mayor alcance es el de Atención a Instituciones Públicas y Privadas (Aipp), que llega a 43.000 usuarios. El nuevo director del Inda, Luis Álvarez, explicó a Ultimas Noticias que en este caso el trabajo incluye a unas 600 instituciones, entre las que se encuentran ONG, hogares de ancianos, de atención al adulto mayor y a discapacitados, clubes de niños del Inau, escuelas agrarias y algunos liceos y escuelas técnicas de UTU.
El refuerzo de la atención a los adolescentes será una de las líneas principales para este año. En este sentido, Álvarez indicó que se aspira a instrumentar desde 2011, en conjunto con Anep y Codicen, programas de alimentación en Ciclo Básico de Secundaria como manera de asistir a quienes concurren a centros de educación de contexto crítico y que una vez que terminan Primaria se ven imposibilitados de continuar recibiendo atención. "Tenemos la gran posibilidad de dar alimentación escolar en las escuelas de tiempo completo, por ejemplo, y en Sexto año la despedida de los maestros es, para los chicos más humildes, también la despedida a la comida, porque no tenemos programas alimentarios ni en Secundaria, ni en UTU. Entonces tenemos problemas de repetición, de deserción, de falta de capacidades. Si los niños se desmayan porque van sin desayunar y sin comer durante horas, es muy difícil que tengan rendimiento. Todo el esfuerzo que se hace por un lado se cae por el otro", aseguró Álvarez.
Por otra parte, también está previsto que se modifiquen dos programas; el de riesgo nutricional, que atiende a 9.800 personas, y el de atención a enfermos crónicos (oncológicos, renales y diabéticos), que tiene 7.800 beneficiarios a través de tickets y canastas. En este caso, desde el próximo año se los incluirá bajo un sistema de tarjeta para tener un "seguimiento" de los resultados, explicó el jerarca. "No se trata de tirar comida sin ver cuál es el impacto. Podemos estar dando comida y no tener una respuesta que sea positiva de las personas para salir de esa situación. Lo vamos a pasar a una herramienta de tarjeta magnética que nos aporte un mejor estudio del impacto que tiene esa alimentación para poder modificar los lineamientos respecto a qué alimentos necesitan y cuáles no", dijo Álvarez.
Otro de los programas que en la actualidad están en vigencia es el destinado a pensionistas a la vejez e invalidez, que fue creado en 1989, que otorga canastas por el valor de entre $ 70 y $ 75 y que será eliminado. "Más que un programa, es una vergüenza histórica que la rutina fue manteniendo. Tanto es así que los pensionistas son 80.000 y sólo la mitad levanta la canasta. ¿Quién va a ir a buscarla, si sale mas caro ir a levantarla? Creemos que esa plata tiene que ir al bolsillo del pensionista y terminar con 40.000 canastas que andan revoloteando y que sólo implican costos operativos", aseguró Álvarez.
A modo de balance general, Álvarez atribuyó la disminución de usuarios a la situación del país. Puso como ejemplo la baja del desempleo, y destacó la mejora en la calidad de la atención y el acceso a algunos sectores de la población. "Antes estaban tiradas por ahí y hemos salido a buscarlas. Si bien hay más empleo, hay que seguir buscando porque siguen habiendo problemas. Si hay quienes todavía no tienen la capacidad de llegar a las instituciones, es porque la situación en la que están es mucho más crítica. Tenemos que encontrar la problemática para darle solución antes que se reproduzca, atacándola desde la infancia".
Desde marzo de 2009, el Inda también atiende en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) entre 80.000 y 85.000 familias -a través de la Tarjeta Magnética de Complemento Alimentario-, que reciben en promedio $ 700 para la compra de alimentos en la red de comercios solidarios. En este caso, el número de beneficiarios se mantiene estable. En la actualidad, el presupuesto alimentario del instituto es de $ 500 millones al año. |
|
|