por semana se realizan unas 70 consultas para abortar
y el misoprostol se utiliza en el 95% de los casos

Preocupa mercado negro de “polémica” pastilla abortiva

 

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La interrupción de un embarazo de 23 semanas disparó un debate médico de alto nivel sobre el uso y abuso del Misoprostol como abortivo y la generalización de su venta en un mercado negro en expansión.

Mientras el Parlamento se prepara para discutir un proyecto de ley que despenalice el aborto y el presidente de la República mantiene firme su posición de vetar cualquier normativa al respecto, cientos de mujeres por mes consiguen interrumpir sus embarazos gastando poca plata y gracias a cuatro pastillas. El Misoprostol gana terreno en el mercado negro y sus consecuencias generan preocupación en el gremio médico.

La mujer que decide abortar puede comprar Misoprostol en cualquier farmacia, pero antes debe conseguir la receta de un gastroenterólogo y estar dispuesta a pagar 4.200 pesos por 28 comprimidos de los cuales solo necesita 4. Obtener ese mismo medicamento sin receta, más barato y de una forma discreta, seduce a la mayoría de las personas que optaron por ponerle fin a su embarazo. Es por eso que el mercado clandestino del Misoprostol se abre su espacio, aún cuando existen facilidades legales para conseguir el medicamento.

Solo en la policlínica de asesoramiento ginecológico del Hospital Pereira Rossell se reciben por semana entre 60 y 70 consultas de mujeres con embarazo no deseado. Leonel Briozzo, médico ginecólogo y profesor adjunto de ginecotocología en el hospital, asegura que únicamente un 10 % de esas mujeres deciden continuar con su embarazo, el resto aborta y el Misoprostol es casi la única opción elegida para hacerlo. "Más del 95 % de las mujeres que consultan utilizan esa medicación para interrumpir el embarazo", afirma Briozzo.

"Nosotros no lo recomendamos, ni lo indicamos, ni lo recetamos; nosotros informamos", aclara.

En la Policlínica de Asesoramiento acuden a buscar alternativas las mujeres que se encuentran en situación de gravidez no deseada. Allí se hace un chequeo para constatar que existe el embarazo, el tiempo gestacional y si las condiciones en las que se encuentra habilitan a la realización del aborto. Una vez que constatan que todo es normal, le explican a la mujer cuáles son los abortos de riesgo y le informan que existiendo Misoprostol en el mercado se puede realizar un aborto con los menores peligros para su salud. Si ellas deciden usarlo le explican la manera correcta de hacerlo y, además, la convocan a que regresen si optaron por el aborto -sea por el procedimiento que sea- para chequear que todo esté bien. Hasta ahí llega la responsabilidad de los médicos de la Policlínica de Asesoramiento. El resto depende de la mujer y de sus prioridades.

"La necesidad de abortos, que es insatisfecha, se canaliza principalmente en redes populares que van tramitando la información de dónde está la clínica, dónde están los practicantes, cuáles son los procedimientos. La necesidad de abortar se produce y se reproduce tanto como la sexualidad se ejercita", señala el investigador y ex diputado por el Frente Amplio Rafael Sanseviero, quien presentó los resultados de sus investigaciones en el libro "Condena, tolerancia y negación; el aborto en Uruguay", editado en 2003.

Sanseviero explica que todas las clases sociales acceden al Misoprostol. "Se trae desde el exterior, van a comprarlo a Buenos Aires, se compra acá en las farmacias o en el mercado negro. En Brasil se vende en las "bocas de fumo", el mismo lugar donde se consigue marihuana, cocaína, y la boca es capaz de explicarte cómo usarlo", asegura.

En Uruguay existe un mercado clandestino cuya puerta de ingreso tiene varios pestillos. Uno de ellos esta solo a un clic de distancia gracias a las posibilidades que ofrece Internet. En un seminario sobre la inducción de parto inmaduro por uso de Misoprostol llevado a cabo en el Pereira Rossell (ver recuadro), los médicos destacaron -y se alarmaron- acerca de la cantidad de información disponible que hay en la web sobre este medicamento y pusieron como ejemplo el número de citas que se obtienen en el buscador Google al combinar las palabras "aborto + Misoprostol": cerca de 53 mil artículos.

Navegando en la web se puede obtener mucha información sobre las píldoras abortivas; y también se pueden comprar. En la página de venta y remates on line Mercado Libre.com el usuario cuyo nickname es "Tengolasolución" ofrece 4 unidades de Misoprostol a mil pesos. La entrega es a convenir, aclara. Otra persona ofrece las mismas cuatro unidades a 1.100 pesos. "Las pastillas me las compré para uso personal y me sobraron evidentemente porque vienen en 28 comprimidos. Para un aborto necesitas cuatro; ocho pastillas te salen 2.200", responde a una consulta la usuaria cuyo mail comienza con "miso2006".

En la página de la Red Interactiva de Estudiantes de Uruguay (www. riie.com.uy) uno de los artículos anuncia "Venta de Misoprostol en todo Uruguay. Envío por paquetería certificada". Siguiendo el link se averigua que quien realiza esta oferta es una tal Dra. Ana, desde Monterrey, México. El paquete que vende incluye doce pastillas de Misoprostol en su paquete original, 3 aplicadores vaginales esterilizados con punta de algodón, guantes esterilizados, analgésicos para doce días a base de Paracetamol 650 mg y una guía médica donde se explica y guía paso a paso el uso del medicamento. Los pedidos llegan a nuestro país mediante empresas como DHL, y el costo es de 150 dólares (unos 3.700 pesos uruguayos).

Pero también ocurre que Internet aparece como una opción muy lejana para muchas de las mujeres que se encuentran con un embrazo no deseado. Entonces, se abren otras puertas en el mercado negro del Misoprostol. Con rostro preocupado y preguntando en los alrededores del Pereira Rossell se pueden conseguir datos sobre alguien que tenga pastillas para vender.

"Una de las gurisas que estaba en la sala de espera de maternidad en el Pereira había pedido colaboración para armar una vaquita y comprar las pastillas. Ella tenía la receta y como vienen en paquete de 28 y no son baratas es la mejor opción. Así las conseguimos nosotros, contactamos a una de ellas que se había comprado el paquete y vende las que sobraron para recuperar un poco de plata", cuenta Fabiana, cuya amiga se realizó un aborto con Misoprostol hace un año.

Antes, habían intentado conseguirlas por un método que no dio resultados. "Teníamos una receta, escribimos el nombre del medicamento con letra de médico e inventamos un garabato a modo de firma. Empezamos a recorrer farmacias. Pero no fue fácil. En las farmacias antes de darte el medicamento, teniendo la receta amarilla y todo, llaman al laboratorio para ver si la matrícula del médico pidió el Misoprostol, es casi imposible conseguirlo así", afirma.

MSP ADMITE "PREOCUPACIÓN" ANTE EL PROBLEMA

"Tenemos un problema" se lamenta el director Nacional de Salud, Jorge Basso cuando se refiere al mercado negro de Misoprostol.

El Ministerio de Salud Pública actúa sólo bajo denuncias concretas. "Cuando recibimos la denuncia y constatamos la irregularidad el caso queda en manos de la Justicia, ha habido procesados por este tema", afirmó.

Basso indicó que a las farmacias se las inspecciona periódicamente. "Verificamos que las recetas coincidan con el número de ventas de Misoprostol y examinamos el respaldo que tenga esa receta", señaló.

Recientemente el Ministerio de Salud Pública autorizó el uso intrahospitalario de Misoprostol, con el objetivo de emplearlo en tratamientos ginecológicos, fundamentalmente para la inducción de parto natural y así reducir el creciente número de cesáreas.

Según algunos estudios de profesionales en la materia el medicamento podría reducir hasta en un 10% las cesáreas, y sería útil, además, para detener hemorragias post alumbramiento.

El MSP suministra gratuitamente y a través de la red asistencial de Asse (Administración de los Servicios de Salud del Estado) diversos tipos de anticonceptivos: orales, inyectables, preservativos. Entre ellos también se suministra la pastilla conocida como "la del día después".

Según fuentes del MSP, se ha registrado un sensible aumento en la demanda de métodos anticonceptivos, aunque señalaron que las cifras son preliminares y todavía no es posible determinar si se trata de una tendencia en la materia.

EL USO DEL MISOPROSTOL

El misoprostol se recomienda para embarazos de no más de nueve semanas. La mujer se debe poner con sus dedos cuatro píldoras de 200 mcg. de Misoprostol lo más profundo posible dentro de la vagina (en la zona donde comienza el útero).

El Misoprostol produce contracciones del útero. Como consecuencia, el útero expulsa el producto del embarazo. Luego de colocarse las pastillas, la mujer debe esperar sangrado y calambres, que comienzan dentro de las cuatro horas luego de ponerse las píldoras, aunque puede ser más tarde. Es, a menudo, el primer signo de que el aborto ha comenzado. Luego la hemorragia y los calambres se harán más fuertes. El sangrado suele ser más abundante que el de una menstruación normal, y puede haber coágulos. Si el aborto es completo, el sangrado y los calambres disminuyen. Si hay un problema, la mujer debe consultar un médico dado que podría sufrir una infección.

RECOMENDADO PARA ÚLCERAS

La venta al público de Misoprostol bajo receta amarilla fue autorizada por el Ministerio de Salud Pública el 5 de diciembre de 2003 con el registro MSP 39425.

El medicamento está indicado para el tratamiento de úlcera gastroduodenal y en las contraindicaciones advierte sobre su efecto abortivo.

Se trata de un análogo sintético de la postaglandina E 1 y en países donde el aborto está legalizado, es utilizado para la interrupción del embarazo dada su eficacia, fundamentalmente, en el primer y segundo trimestre.

En Estados Unidos comenzó a ser empleado en combinación con la mifepristona, pero dada su eficacia hoy se suministra en forma individual.

[ARTICULO VINCULADO: Aborto de 5 meses disparó el debate]