institución fusionada tendrá 80.000 socios

Alianza Impasa-SMI crea nueva mutualista

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Dos semanas después de retirar su propuesta original de gestión, el Sistema Médico Integral (SMI) terminó acordando una alianza estratégica con el Sanatorio Impasa. El acuerdo busca posicionar a la institución fusionada como la tercera mutualista de plaza.



Acuerdo. Bajo la mirada de la ministra Muñoz fue firmada ayer la alianza estratégica.
Con una cartera de 80.000 afiliados, el seguro de asistencia SMI logró una asociación estratégica que le brinda hotelería hospitalaria, dando pie al montaje de una institución fusionada que aspira a posicionarse como la tercera mutualista de plaza.

Luego de una negociación larga y friccionada –“un parto de los montes”, según un alto directivo de Impasa- que llevó un par de meses y un silencio obligado durante dos semanas, las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) al final se comprometieron a otorgar a la institución fusionada, ayudas que le permitirán subsistir y equilibrar el negocio.

Las negociaciones con el SMI comenzaron formalmente en octubre, tras la expresión de interés de esa institución por gestionar el Sanatorio Impasa, para lo cual el camino fue desbrozado de escollos, en procura para una solución de consenso entre las partes de la potencial fusión.Hubo varios intermediarios en esa negociación, entre los que figuró el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) ante sus pares de la Sociedad de Anestésico Quirúrgicos (SAQ), quiénes no se mostraban dispuestos a resignar sus reivindicaciones salariales históricas. Hubo varias fórmulas de transacción y al final una propuesta logró consensuar con los anestésico-quirúrgicos la salida para una encrucijada que no parecía tener alternativas.

Luego de múltiples tironeos se logró una solución, quedando por saldar la situación del Instituto de Medicina Altamente Especializada (Imae) cardiológico que funciona en Impasa, donde al final la propuesta se trancó, haciendo avizorar el fracaso final de la negociación.

Así las cosas, y sin transacción posible a la vista, el viernes 14 se supo que el Sistema Médico Integral (SMI) había renunciado a su interés por gestionar Impasa, retirando su propuesta de administrar y gestionar al sanatorio de Av. Luis Alberto de Herrera.

FUERTE MOVIDA

La retirada provocó de inmediato una fuerte movida empresarial entre los eventuales interesados en suceder a los renunciantes, lo que reflotó la propuesta de gestión del Casmu, desechada casi desde el comienzo de la licitación por un núcleo duro de médicos de Impasa.

El episodio también generó algún ruido de lectura política entre la directiva del sanatorio y el presidente del Sindicato Médico del Uruguay, Alfredo Toledo, que cuestionó la lentitud con la que el Ministerio de Salud Pública actuó ante los requerimientos de Impasa.

“El Ministerio de Salud Pública está falto de motivación para solucionar este problema, que es algo muy grave”, dijo Toledo el miércoles 19 de diciembre a este matutino, lo que provocó malestar en el despacho de la ministra María Julia Muñoz.

“Con Impasa se perdieron cuatro meses, ahora SMI dice que se va y el MSP no cuenta con un Plan B”, sostuvo el directivo.

forcejeos

Pero tras los forcejeos de una situación sin definición, esta semana el MSP retomó la iniciativa y convocó de nuevo al SMI a la mesa de negociación, logrando consolidar la alianza estratégica que ayer todos aplaudieron.

El acuerdo, negociado hasta “ultimísimo” momento, al final fue consolidado con el SMI mediante compromisos verbales de la cartera que no quedaron consignados en el acuerdo marco que permitirá ejecutar la fusión entre instituciones.

“Eso nos preocupa, porque tememos que las palabras se las lleve el viento”, aseguró a este matutino y por lo bajo un alto directivo de Impasa, mientras se oían de fondo los aplausos que auguraban un futuro promisorio para la institución fusionada.