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Desde 1975 que un conjunto no ganaba 3 temporadas consecutivas
Los Zíngaros hicieron historia
logrando un imponente triunfo
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Ariel Sosa sumó un nuevo trofeo a su vitrina. Debió rearmar su grupo a mitad de año tras algunas bajas, pero sostuvo su columna vertebral con Leonardo Preziosi, Martín Souza y Marcos Lacaze, incorporando a Ledis “Panchito” Araújo. |
>> Escribe: Guzmán Ramos

Ariel “Pinocho” Sosa, acostumbrado a ganar. |
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En su historia de 12 años (1995 a 1997 y de 2002 a 2010) los Zíngaros han conocido una variada gama de sabores. Obtuvieron rutilantes y magníficos triunfos, supieron perder injustamente, ganaron algún año con el favoritismo hacia algún rival y llegaron inclusive a quedar fuera de la Liguilla.
Ganando y perdiendo hicieron desfilar en sus espectáculos a la totalidad de primeras figuras de la categoría, en espectáculos costosísimos en materia de producción. Si bien es cierto que el grupo que comanda Ariel "Pinocho" Sosa se ha impuesto en finales muy parejos a grandes espectáculos, nada puede compararse a la gesta de 2010.
"Aunque siempre digo que esta es la más importante", comenta "Pinocho" en referencia a anteriores declaraciones "esta victoria es la más linda de toda mi vida", aclara. "Estoy feliz, en el mejor momento de mi vida con mis 48 años, ganando con el conjunto y dejando atrás algún problemita familiar", remata con tono emocionado, mientras de fondo se sienten las bocinas de los autos que lo reconocen por la calle, al hacer las declaraciones a la radio Sport 890.
Algunas de las explicaciones de por qué este triunfo fue imponente habrá que buscarlas meses antes del inicio del Carnaval, cuando en pleno auge del conjunto, Walter Brilka decidió irse a Momolandia, dejando una sensación de vulnerabilidad en los parodistas gitanos, que perdían a un pilar fundamental en la faz actoral.
"Siempre que armo el conjunto me cuento yo como figura, aunque muchos no lo quieran ver", declara Ariel "Pinocho" Sosa. Su afirmación lejos de sonar petulante busca recordar al cronista que cuando se analizan los planteles muchas veces se omite al ganador de 4 menciones como Figura Máxima, ahora debutante como Figura de Oro.
Más allá de que nadie discuta que Ariel Sosa ha ingresado a lo más alto del salón de la fama carnavalera, el panorama se presentaba especialmente complicado antes de comenzar los ensayos. Sin "Cucuzú" y con varios competidores que salían a jugar fuerte, el primer objetivo pareciera haber sido afirmarse en la Liguilla.
Sin embargo, en cada conversación Ariel Sosa recordaba que desde 1975 un conjunto no ganaba el primer premio tres veces consecutivas. Aquellos relatos perdidos en el frío del invierno parecían un anhelo descabellado, aunque no imposible, habida cuenta que mientras trasladaba su imaginación a un tiempo muy lejano, el director de Zíngaros repasaba punto por punto los detalles de una presentación que al menos en su cabeza, ya estaba magníficamente dibujada.
Originalmente el espectáculo iba a tener la parodia "La agonía y el éxtasis", pero por diversas razones la fueron descartando, hasta que un día llegó el anuncio: "Pinocho", la obra que lo bautizara en el Carnaval de 1984, con los desaparecidos parodistas Walker's, abriría el espectáculo como primera parodia. También en ese momento las reacciones fueron varias: "No te metas con un dibujito animado, eso ya fue en Carnaval", le advirtieron sus amigos. "Preziosi tiene una idea que mata, ya van a ver", respondió Ariel Sosa convencido y sin dar muchas más explicaciones, aunque advirtió que la parodia no iba a quedarse sólo en la fábula de Disney, ni mucho menos un autohomenaje en sus 30 años de participación en Carnaval.
Con "Forrest Gump", en cambio, a muy pocos les dejó dudas de que a la postre estaría llamada a ser la mejor parodia de Carnaval.
Una vez anunciada la totalidad del espectáculo, comenzaron los ensayos, y con los preparativos se echó a rodar un espectáculo con sello y marca registrada. Nuevamente Ariel Sosa y sus gitanos se dieron el gusto de ganar, con un elenco joven y la llegada del Ledis "Panchito" Araújo, quien venía de quedar afuera por dos años en la prueba de admisión, y que Zíngaros se encargó de hacer que tocara el cielo con las manos.
las claves del éxito
No hay una sola razón que explique el enorme éxito del conjunto.
Si bien Ariel Sosa adelanta que va a hablar de las cosas que no le cayeron bien en relación a cómo fue parodiado y abordado por otros conjuntos que no pararon de mencionarlo, muchas de sus "locuras" han tenido una importante pata en la realidad.
Otras, en cambio, son parte del mito de un personaje que se define "sencillo porque al fin y al cabo soy un hombre que se levanta todos los días a las 7 de la mañana a laburar", afirma con la voz entrecortada.
"Estamos muy conformes con la forma en que Zíngaros se relaciona con la gente, pero no queremos un solo lío", le advirtió el gerente de una importante empresa que sponsoriza, hecho que marcó a fuego la forma de encarar la última etapa del grupo en el período de 2008 a 2010, años en los que el grupo no ha parado de crecer popularmente e imponerse en la contienda del puntaje.
Casi como un mandato, Ariel Sosa comenzó a mejorar aquella imagen de los años 2006 y 2007, al punto que en un par de años volvió a ser el niño mimado que la platea del Teatro de Verano aplaude de pie cuando baja las escalerillas.
Casi como si esa relación intensa y calurosa no se hubiera perdido nunca, Ariel conoce como nadie el gusto primario de la gente.
Tal vez talento simplemente, tal vez olfato para saber elegir los temas que gustan a una porción del público el "Loco", el "Cabeza" o simplemente "Pinocho" se fugó por los túneles de "El Abuso", parodió la libido y el erotismo de Roberto de las Carreras, sorprendió con la risa en colores que nunca pudo ver Lázaro González en "Lazarillo de Tormes" y hasta estremeció al "Ramón Collazo" con un abrazo y homenaje a Páez Vilaró.
Con la misma fuerza y otra producción impecable, supo cómo trazar paralelismos entre la sustancia y moralejas de "Pinocho" con la realidad actual y navegar los personajes y sucesos más calientes de nuestra historia, ofreciendo risas, nostalgias, emociones y "¿un bombón?" con Forrest Gump, para empezar a meterse en la historia con cierta aureola de leyenda. |
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